EDUCACIÓN POPULAR
Actitud charrúa -por Mercedes García
En el barrio Villa Pedro de Villaguay se escuchan tambores y niños cantando. Si alguien se acerca podrá ver gente reunida tomando mate, compartiendo lecturas y algunas músicas nativas. Todos participan en la Escuela Popular Charrúa Etriek.
Energía, voluntad, convicción, son algunas palabras clave para comprender cuál es el espíritu de la Escuela Popular Charrúa Etriek, un lugar que no forma parte de los planes de estudio oficiales, y sin embargo, convoca a muchos adeptos. Explica Javier Álvarez, docente y uno de sus fundadores: “El charrúa es el nativo de estas tierras y la mayoría de nosotros tenemos ascendencia, algunos sin saberlo. El ser charrúa lo sentimos como una actitud y un arraigo a esta tierra. `Etriek´ significa verdad, por eso decimos que esta escuela simboliza la verdad charrúa, queriendo reconstituir una identidad que ha sido avasallada”. Y agrega su compañero, Héctor Santomil: “Nosotros nos identificamos con el nativo que fue invadido. Rescatamos el hecho de ser guerreros. Hoy, el contexto es otro, hay otras cosas por qué luchar: el hambre, la soledad, el desempleo. Por eso nunca pretendimos una actitud del charrúa folclórico”. La escuela surge luego de un largo proceso. Javier y un grupo de compañeros empezaron a juntarse como Alternativa Cultural Independiente en el año 2000. Eran personas con inquietudes artísticas que proponían un espacio distinto de acción y reflexión acerca del arte y la cultura. Desde 2004, el trabajo en los barrios se vuelve un disparador de encuentros y movilizaciones donde los principales destinatarios de sus propuestas son niños y adolescentes. Para sustentar conómicamente las actividades se sumaron las mamás de los chicos, que desde marzo pasado se autodenominaron Madres al Rescate, entre ellas Andrea Barreto, que organizan ventas de comida y rifas para solventar gastos en insumos, reparaciones y servicios. Ante la creciente demanda por parte de los chicos, y como forma de sistematizar estas actividades que se venían realizando en sucesivos encuentros, nace la Escuela Popular Charrúa Etriek, en septiembre de 2006, un lugar para la recreación, organización y realización de talleres de danza, canto, dibujo, percusión y comunicación comunitaria.
TODOS IGUALES. No tienen edificio propio, funcionan en la casa de Javier y Mirta, sobre un terreno amplio lleno de árboles y plantas. Es un lugar familiar. Los chicos concurren a cualquier hora del día porque la escuela no tiene horarios fijos ni continuos. Dice Andrea: “Tratamos de no imponer límites, sino que el chico reflexione sobre lo que es capaz de hacer. Creemos que en las escuelas formales esto no ocurre, falta una conexión con el pibe, por parte del docente, para que haya una igualdad en el aprendizaje. En cambio acá le brindamos la posibilidad de expresarse con más libertad, de acuerdo a las inquietudes que el chico trae, que en general, son recreativas”.
La voz del barrioAdolescentes de Charrúa Etriek están participando en “Contalo vos”, el curso de capacitación en Comunicación Comunitaria que coordina la revista Barriletes, en Paraná. Así surge La voz del barrio, boletín informativo que incluye poemas y reflexiones surgidos de los chicos. Como esta composición colectiva: “Viento que no llegas/ como la marea/ que no se muestra./ Llega hacia el fin/ de todos los días/ y siento miedo./ Deseo ese día orgullo de luz/ que alimente mis risas/ alma y vida./ Y el viento llegó.”
http://www.entrerios.gov.ar/algarroba/pagina518.html